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Los 4 criterios de las piedras preciosas
Las piedras de colores se pueden clasificar según el método de las 4C: color (color), clarity (pureza), cut (talla) y carat (quilate). Estos criterios de clasificación de las piedras de colores difieren de los utilizados para los diamantes. En cambio, a diferencia del diamante que posee una cotización mensual en dólar (el Rapaport), no existe ninguna lista de precios que permita conocer el valor exacto de una piedra.
El color
La importancia del color prevalece sobre los demás criterios: son preferibles un tono sutil y algunos defectos leves a un color mediocre. Cabe subrayar que pocos elementos permiten determinar con certidumbre el origen de un rubí o de un zafiro, puesto que el color no es uniforme en una misma mina.
Por lo tanto, se describe el color siguiendo los 3 criterios siguientes :
- el tono, que es la primera impresión del color de la piedra (se definen los colores primarios y complementarios)
- la tonalidad, se clasifica de la más clara a la más oscura, escala que va de 1 a 10 (10 para la más oscura)
- la saturación, que describe la intensidad del color, que va de débil a intenso. Así, cada piedra permanece única, tan sólo por su color, ya que ésta tiene su propia gama de tono, saturación y tonalidad.
El color es con mucho el criterio más importante y más difícil de controlar.
La Casa Adamence selecciona para usted las piedras preciosas de colores muy bellos y equilibrados.
La pureza
Las inclusiones son la prueba y la garantía de que su piedra es producto de la naturaleza y no una piedra sintética. Así, este criterio importante clasifica cada gema según tres tipos :
- les piedras de Typo 1, a menudo sin inclusión (a título de ejemplo, el Topacio o el Cuarzo).
- les piedras de Typo 2, generalmente con inclusiones, entre los cuales se encuentran los corindones (rubí y zafiro).
- les piedras de Typo 3, casi siempre con inclusiones, entre las cuales se encuentra la esmeralda.
Así, el valor de la piedra variará según el tipo a cual pertenece.
La talla (también llamada forma)
Como para el diamante, encontramos entre las esmeraldas, los zafiros y los rubíes con forma de pera, oval, cojín, cabujón, brillante…
Criterio determinado por la intervención del hombre, la talla de una piedra de colores exige un trabajo minucioso para sacar el mejor color posible. El lapidario determina, antes de la talla, la ubicación del color en la culata de la piedra. En efecto, según las zonas y su intensidad, antes de proceder a la talla, el lapidario estudia la piedra con el fin de elegir la talla que optimice su color, y por lo tanto, su belleza.
El quilate
El precio de una piedra depende en gran parte de su peso en quilate.
